Vocación y Compromiso en Fasta - Edición de Bolsillo

$250
Nuestra identidad miliciana tenemos que buscarla en la respuesta personal frente al ideal asumido, que supone una opción consciente, con todas sus implicancias, para el testimonio de la fe y el servicio perseverante del Bien Común de Dios y de la Patria. Pero debemos recordar siempre que donde se deposita la fe se pone el corazón, y en donde se pone el corazón se compromete la vida. Queda así signada la vida miliciana con un estilo propio que marca nuestra existencia en la cotidiana fidelidad a las promesas y fines institucionales. Un estilo que no es moda, sino modo, un estilo que es virtud, condimentado con la sal de la alegría de quien se reconoce valioso porque sirve. Para nosotros, la vida es milicia, y al afirmarlo, nos incorporamos con una rica tradición eclesial que ahonda sus raíces en la experiencia cultural que nutre toda la tradición cristiana.
Fragmento del Preámbulo Fundacional
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